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En esta sección encotrarás consejos referidos a la compra de sextoys que te servirán para efectivizar su uso de acuerdo a tus necesidades y expectativas.
Además podras interiorizarte de otros temas que tienen que ver con el pleno goce de una sexualidad saludable y libre de prejuicios.
Manos a la obra que hay mucho por aprender...

   

  Consejos y recomendaciones a la hora de comprar un sextoy

En SanJuanPlaceres sabemos que no eres un experto/a (de momento)... por eso te poponemos que leas estos consejos antes de utilizar un juguete... A continuación te damos una descripción de algunos tipos de juguetes sexuales que encontrarás en la sección "productos". Consejos necesarios a la hora de decidirte por qué juguete optar, y más, mucho más...

Consoladores

La diferencia fundamental entre los consoladores y los vibradores, es que los primeros no vibran. Aquí no hay pilas, el ritmo y la velocidad está en tus manos (y las de tu pareja). En principio los consoladores están diseñados para la penetración, pero evidentemente, las reglas las ponés vos. Nosotros te recomendamos para romper el hielo y para que te vayas familiarizando con tu nuevo amigo, que empieces por acariciarte y frotarte con él por donde más te apetezca, antes de empezar con los temas más serios (y placenteros). En SanJuanPlaceres te ofrecemos una selección de consoladores especialmente diseñada para vos, donde podrás encontrar de todos los tamaños, materiales y aspectos.

Vibradores

Básicamente a un juguete que vibra lo llamamos vibrador. Años han pasado desde que los vibradores tenían formas fálicas y estaban hechos de plástico duro. Sí, estos que mencionamos también tienen cualidades que valoramos, pero hoy en día hay también muchas otras formas, tallas, materiales y colores en el mercado, diseñados para estimular las partes más sensibles de tus zonas erógenas. Sin embargo, lo que debes recordar es que los puedes utilizar para la penetración aunque algunas mujeres los creen mejores para la estimulación de clítoris y pezones. Utilízalos tu solo/a o con tu acompañante, o quizás prefieras utilizarlo como un masajeador para el cuerpo, dependerá de vos el cómo quieras manejarlo.

Estimuladores

Generalmente cuando el juguete sirve para estimular la zona del clítoris, ano, perineo, pene o testículos se le llama "estimulador". Los estimuladores actuales se presentan de distintas formas: de patito, de delfín, de oruga, de mariposa, de cactus, de huevo, de bala, de llavero, de vagina, etc. Están pensados tanto para hombres como para mujeres. Pueden poseer o no vibración. La diferencia con un vibrador es que basicamente no sirve para ser penetrado como si fuera un pene sino que principlamente estimula alguna zona erogena.

Bolitas

Esta opción es la preferida por novatos y expertas en juegos anales. Pueden estar hechas de materias suaves como la gelatina o más duros como el metal, pero todas lo conforman del orden de varias esferas unidas por un cordel o plástico flexible. Para usarlas, introducí suavemente la cuerda, bola a bola y dejálas ahí mientras disfrutás. No te olvidés de usar abundante lubricante.

Bomba de vacío

La Bomba de Vacío es un cilindro, en el cual se introduce el pene (clítoris) con o sin erección, y una bomba que saca el aire dentro de el. Provoca un vacío que hace que el pene (clítoris) sea irrigado en mayor medida por la sangre, lo que en consecuencia, produce un aumento en el volumen (largo y diámetro) del pene (clítoris), el cual vuelve a su estado original luego de unos minutos. En teoría al igual que al practicar deportes, el repetir este ejercicio en forma periódica -no más de 15 minutos diarios- provocaría un aumento temporal en el volumen del pene (clítoris) ::
 

  Y llegó la hora de comprar mi primer sextoy...

Ya tenés claro qué es cada juguete (leer item anterior) y para qué sirve, ahora tan sólo tenés que decidirte por uno (o varios). Vibradores y consoladores, bolas, bombas de vacío y más... mucho más… ¿no sabés por donde empezar? No te preocupés, nosotros podemos ayudarte al elegir lo que necesitás. Antes de sumergirte en el maravilloso mundo de la juguetería debés preguntarte que es lo que realmente despierta tus fantasías más excitantes, es decir, cómo sos y qué te gusta.


¿Vibrador o consolador?

  Es la pregunta del millón y la respuesta la tenés vos. Te damos algunas pistas para ayudarte en tu decisión:
Los vibradores sirven para estimular los genitales externos, mientras que los consoladores son preferentemente para la penetración, aunque también podés usar los vibradores para esto. Los consoladores son por lo general más largos y finos, lo mejor para contonearse con ellos; los vibradores por otra parte vienen en diversos tamaños y formas: grandes y rugosos, con forma de huevo, de lengua, de caramelo… etc ::

¿El tamaño... ¿importa?

Cuando pensás en el tamaño de un pene tendés a irte a la longitud. Lo mismo sucede con los consoladores o los vibradores con cabeza de pene. Pero recuerda que con incluso el consolador más largo no necesitás metértelo hasta el fondo, todo depende de cómo lo maneje tu pareja.

Lo que importa es el diámetro.

  Aquí puedes elegir el diámetro ideal, un lujo que no tiene el pene de tu pareja. Puedes conseguir una enorme penetración deliciosamente satisfactoria o desagradable e incluso dolorosa. Para saber tu diámetro apropiado acercáte a la sección de frutas y hortalizas del súper y poné en el carrito uno o varios pepinos y alguna zanahoria pequeña. Laválos bien, ponéles un condón y un poco de lubricante y a jugar.

Aprende a conocerte

  Al final tus deseos serán los que te guíen, pero vigilá los mensajes que te lance tu cuerpo. Si por ejemplo el látex o la goma te provocan reacción, tu piel te avisará con puntos, algo de picor, etc. No te preocupés, no pasa nada, sólo es un síntoma para avisarte de que no debes utilizar ningún producto hecho con ese material ::
 

  ¿Cuál es el material más apropiado para mí?

Todo está calculado, tamaño, forma, el factor vibración…pero hay un factor clave que no debés olvidar a la hora de elegir un producto, el material con el que está hecho.

Lee atentamente las principales características de cada material:

Jelly

La Jelly (gelatina sintética para entendernos) es una goma flexible con la apariencia, tacto y color de las gomitas de mascar, siendo el material más popular de entre los usados en juguetes eróticos. La textura del jelly es ligeramente pegajosa, de ahí que tendrás que extremar las medidas de higiene y mantenimiento. Sin embargo te los recomendamos porque son divertidos, calentitos, suaves y no le hacen daño al bolsillo.

Silicona

Al igual que la Jelly, la silicona se calienta rápido y mantiene la temperatura bastante tiempo; su superficie no porosa es fácil de limpiar y se adapta de maravilla al contorno de tu cuerpo trasmitiendo sus vibraciones mucho mejor que cualquier otro material.

Látex

El látex es un material versátil y resistente: a diferencia de la silicona, no se encoge de miedo ante la visión de tus uñas largas. Los juguetes de látex suelen ser de color negro o carne y se deben usar con condón y lubricantes hidratantes.

Plástico

Simples en apariencia, los juguetes de plástico pueden ser unos competidores natos. Sus curvas especiales pueden ser ideales llegar al sitio idóneo y darle una descarga de placer a tu punto G, clítoris, próstata o cualquier otro punto que te guste ::
 

  Cinco consejos para limpiar su juguete erótico

Con un mínimo de cuidados conseguirás mantener los juguetes en óptimas condiciones, tratálos con el mismo cariño que ellos te tratan a vos y te durarán toda la vida. Para lavarlos y desinfectarlos SanJuanPlaceres te recomienda esta Solución Limpiadora.

  Lavá el juguete erótico antes de su primera utilización, inmediatamente después de cada uso (y no antes de que la próxima vez), y también antes de cada uso.
 Para evitar la corrosión de piezas de motor y los compartimentos de la batería, no sumerjás en el agua aquellos que no están fabricados para ello. Sacá las pilas cuando no usás el juguete y sobre todo cuando lo estés limpiando.

  Los juguetes eróticos de silicona (sin aparato vibrador) son los mejores, porque pueden ser esterilizados en agua hirviendo durante varios minutos. Si tenés un vibrador extraíble (se separa la parte de silicona del motor), asegurate de separarlos en primer lugar.

  Los de acrílico duro, vidrio, metal se pueden limpiar perfectamente sólo con jabón antibacterial y agua caliente, ya que son de un material que no tiene poros.

  Todos los juguetes eróticos de otros materiales debe limpiarse con la Solución Limpiadora o en su defecto con jabón y agua y no deben ser compartidos sin preservativos, ya que sí tienen poros.
Si utilizás los juguetes sexuales con preservativos la higiene es mucho mayor.

  Cualquiera que sea el producto, dejá que se seque al aire completamente antes de guardarlo en una funda ::


  Juguetes sexuales: un poco de historia

Los juguetes sexuales existen desde hace unos 2.500 años, aunque hay datos arqueológicos de monumentos fálicos de dos y tres metros de alto, pertenecientes a la Edad de Bronce (unos 4.000 años a.C.).

Los usaban los antiguos griegos, egipcios y romanos, que hacían figuras de cera que imitaban el falo. Y hasta la etimología de algunas palabras lleva implícito su contenido de placer: por ejemplo dildo –consolador– viene del italiano dildetto que significa complacer, y para complacer y “consolar” se usa desde el siglo XVI.

Como vemos, desde épocas inmemorables los seres humanos han usado juguetes sexuales para gozar más del sexo. El dildo y los vibradores son quizás su máximo exponente. Las imágenes de la vagina, del pene y del huevo han sido elecciones obvias de la humanidad cuando celebraban los rituales de la fertilidad.

El dildo moderno es el vibrador. Sin embargo éste no aparece sino hasta después que el uso de la electricidad se extendió a finales del siglo diecinueve. Curiosamente, su aparición original fue como instrumento médico, el cual se usó por casi 30 años.

Los vibradores se usaron ampliamente en el mundo médico en la década de 1890, cuando se diagnosticó una “epidemia” de histeria entre las mujeres occidentales. Los síntomas de esta enfermedad, que en el pasado los médicos griegos describieron como el “útero ardiente”, fueron múltiples, hasta el punto que cualquier forma de comportamiento extraño en las mujeres se consideraba histeria.
A principios del siglo veinte, los dildos y vibradores comenzaron a aparecer publicitados en las revistas y catálogos femeninos como “instrumento para la tensión y la ansiedad femenina”. El reinado del vibrador como instrumento de los consultorios médicos terminó en 1920, cuando empezaron a aparecer en películas pornográficas y perdieron su respetabilidad como electrodoméstico. De otra parte, la medicina había avanzado y se tenía un conocimiento más profundo sobre la sexualidad femenina. La propaganda sobre el uso de vibradores desapareció de las revistas y catálogos ::

   
 

  Uso correcto del preservativo

Saber como usar un preservativo es un paso básico para vivir una sexualidad sana y sin estrés. El preservativo es el método anticonceptivomás usado por la población, por su bajo costo y su facilidad de uso. Sin embargo, hay quienes lo usan con frecuencia pero no saben como colocarlo debidamente y entonces, le restan validez a sus dos grandes ventajas que son:

- Porcentaje de eficacia en la prevención del embarazo de un 97%-98%

- Prevención contra ETS. El preservativo es un método anticonceptivo y de prevención de ETS con gran eficacia únicamente cuando sabemos como utilizarlo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el preservativo pierde alrededor de un 15% de efectividad cuando no se usa correctamente. Lo cual lo hace ser un anticonceptivo poco confiable cuando en realidad es muy seguro.

Pasos en el uso correcto del preservativo

Con los dedos índice y pulgar apretá la punta del preservativo para quitarle el aire que contiene en su interiror.
Si a tu pene no está circundado debes echar la piel que cubre el glande (prepucio) para atrás antes de desenrollarlo.
Aseguráte de que el preservativo esté por el lado correcto, si está al revés no lo podrás desenrollarlo.
Desenrollálo desde la punta hasta la base, cubriendo totalmente tu pene, no lo estires.

Luego de eyacular, envolvé el preservativo con un pedazo de papel higiénico y tíralo a la basura. Lavate las manos y tus genitales. Si al usar preservativos tienes alguna irritación o malestar, consulta con tu médico, puede ser una reacción alérgica al látex o al lubricante.

¿Cuándo debo utilizar un preservativo?

- Siempre que tengas relaciones sexuales de penetración vaginal o anal, y debes usarlo desde el inicio hasta el final.
- Si vas a tener sexo oral, ponte primero un preservativo, prueba los no lubricados o los que tengan sabores. De esta manera evitas que el semen o fluidos entren en contacto con la boca, puede haber heridas, si acaban de lavarse los dientes.
- Si vas a usar un juguete sexual, un vegetal, un vibrador, o cualquier otra cosa, ponle un preservativo. No lo cambies del ano a la vagina, o de una persona a otra, sin antes cambiar el preservativo.

¿Son eficaces los preservativos en la prevención del HIV y las ETS?

Sí. El preservativo es una barrera frente al HIV y las ETS y su uso debe ser correcto. La eficacia aumenta a medida que se tiene mayor conocimiento, experiencia y habilidad en su uso.
En el laboratorio, los preservativos de látex son efectivos bloqueando la entrada del HIV, Virus Herpes, Citomegalovirus, Virus Hepatitis B, Clamidia, y la Gonorrea. Fuera del laboratorio, la efectividad disminuye al introducirse el "factor humano" y se deben a fallas por parte de quienes lo usan, ya que la educación e información no es aplicada como es debido.

¿Se pueden lubricar los preservativos?

Los condones normalmente vienen lubricados con Nonoxynol-9. Si querés lubricación adicional, debes usar lubricantes solubles en agua.
Evita el uso de lubricantes a base de aceite (Vaselina, aceite para bebé, cremas para las manos cara o cuerpo, mantequillas, grasa, aceite vegetal, etc.), debilitan el látex y tienen un efecto catastrófico, destruyéndolo en poco tiempo. El aceite es bueno para las ensaladas, los autos y masajes, no para tener sexo!

Mi pareja y yo tenemos el HIV, ¿tenemos que usar preservativos en las relaciones sexuales?

Sí, cada uno tiene un genotipo y un fenotipo diferente del HIV. Si tú tienes un tipo y tu esposa te da otro, se estaría haciendo una nueva agresión a tu sistema inmune, estarías obligándolo nuevamente a rearmarse frente al nuevo tipo de virus adquirido. La recomendación es utilizar en todas las relaciones sexuales condones, y evitar la reinfección.
Recuerden que hoy día el anticonceptivo y preventivo de infecciones de transmisión sexual más usado y con más eficacia en el mundo es el preservativo.
Con esta pequeña ayuda usted lo podrá utilizar en la forma correcta, minimizando todo tipo de infección ::

  Posiciones sexuales

Aquí hay algunas sugerencias para disfrutar del placer de la penetración en las relaciones sexuales. Ya se sabe que la penetración no es la única manera de conseguir placer, pero no cabe duda que proporciona una gran fuente de estímulos eróticos. Aunque el modelo que se ofrece es el de una pareja heterosexual: hombre y mujer. Puede servir de inspiración a otras orientaciones sexuales: Gays y lesbianas.
Existen muchas otras porque, gracias a la experimentación, las parejas pueden encontrar posiciones más avanzadas o inusuales que aporten variedad a su vida sexual. De estas posiciones básicas se pueden derivar muchísimas otras. Sólo depende de la imaginación y la disposición de la pareja a buscar variación y novedad.

Cara a cara

La Medusa:
Si el hombre está dotado de flexibilidad y resistencia, esta posición tiene una variante muy atractiva para los amantes del balanceo durante el coito. En cuclillas, el hombre recibe a la mujer preparado para quedar realmente extasiado: sus movimientos pueden imitar los de una hamaca, yendo de atrás para adelante con los pies bien apoyados en el piso. De otra manera, él puede quedarse inmóvil y dejar que ella se mueva hasta el final.
La fusión:
Para esta postura, el hombre se sienta echando su cuerpo levemente hacia atrás y apoyando sus manos al costado del cuerpo. Las piernas pueden estirarse o flexionarse según la comodidad que se disponga y la cabeza puede estar relajada. La mujer, asumiendo el rol activo de la ocasión, pasa sus piernas por encima de su compañero y apoya sus brazos atrás del cuerpo. 
La estimulación previa debe ser intensa, ya que durante la penetración esta postura impide el acercamiento manual y el contacto de las bocas. La mujer marca el ritmo o se pacta un encuentro pene-vagina con un movimiento de ambos hacia el centro. De cualquiera de las dos formas, es esencial que el clítoris aproveche los impactos con el cuerpo de él. La mirada tiene un componente fundamental y la palabra puede ser un increíble arma para gozar la fusión por completo.
El deleite:
Ella se arrima al borde de la cama o de una silla. El se arrodilla para dejar su pene a la misma altura que la vagina de ella, que se abre de piernas para recibir el sexo de su compañero y echar su cuerpo para atrás en una sutil relajación. Al mismo tiempo, el cuerpo de él es envuelto por las piernas de ella mientras se ocupa de marcar el ritmo de la penetración. 
La amazona:
En este caso, es el hombre quien se relaja y se acuesta boca arriba, con las piernas levemente abiertas y flexionadas hacia su pecho. La erección la espera a ella, que se acomoda en cuclillas amoldándose a la postura adoptada por él. La mujer se "sienta" literalmente en el pene de su compañero. Debe hacerlo lentamente. 
Sus muslos impulsarán todo el movimiento que necesita esta postura, donde la penetración se da en sentido arriba-abajo. Sólo apta para espíritus arriesgados y mentes abiertas, "La amazona" es la mujer que cabalga a su hombre de la manera más salvaje y primitiva.
La posesión:
Las piernas se entrelazan en esta postura sensual y placentera, donde la mujer permanece acostada y con las piernas abiertas esperando que su compañero la penetre sentado y tomándola de los hombros para regular el movimiento. El pene entra y sale desviando su movimiento hacia abajo, ya que la altura del vientre de la mujer queda levemente más arriba que la del hombre. 
 

Sentados

La hamaca:
El hombre está sentado (preferentemente en una superficie dura, no la cama), con las piernas flexionadas y se toma la parte posterior de sus rodillas. De esta manera, recibe a la mujer que se hace penetrar acomodándose en el espacio que queda entre las piernas de él y su tronco.
El presiona con las rodillas el cuerpo de su compañera, la atrae hacia el suyo provocando el vaivén de ambos mientras, por ejemplo, le besa los pechos que están a la altura de su rostro. Una sensación única que recuerda el tierno ir y venir de las hamacas de la infancia.
El trapecio:
El hombre se sienta con las piernas abiertas y su compañera (ya penetrada) arriba de él. Tomándola de las muñecas, ella se va relajando hacia atrás hasta caer por completo: debe estar súper relajada y entregada a la fuerza de su compañero que la atrae a su cuerpo con sus brazos provocando la embestida necesaria para el coito. Es una postura complicada ya que requiere la liviandad de la mujer, bastante equilibrio de ambos y la fuerza y habilidad del hombre
Ideal para cambiar la rutina y probar nuevas emociones... 
La doma:
El hombre cómodamente sentado recibe a su compañera que se encaja a su cuerpo sentándose también sobre la erección de él. La mujer puede hacerse desear tomando el pene con la mano y posándolo sobre su vagina haciendo movimientos suaves sobre ella, pero sin introducirlo. El hombre puede imponer su voluntad presionando a la mujer hacia su miembro lentamente, mirándola a los ojos. 
La pasión del abrazo, los juegos de lengua y las espaldas de ambos al alcance de la mano para causar escalofríos en el otro son algunas de sus bondades. La doma puede ser un camino hacia un orgasmo intenso e inolvidable. 
La butaca:
Recostado sobre una almohada o almohadón confortable, el hombre se sienta con las piernas flexionadas y un poco abiertas. Esta posición permite la postura que consiste en que ella se siente cómodamente en el espacio que él forma con su cuerpo. Con la ayuda de sus manos, el hombre acomoda a su compañera en su erección, controlando ambos el ritmo y la intensidad de la penetración.   

Las piernas de ella se apoyan suavemente en los hombros del hombre, quien tiene su cabeza atrapada y envuelta en los muslos de su compañera. El hombre puede tocar el clítoris de ella al tiempo que la sostiene de la cintura con fuerza. La dificultad que reside en acercar los rostros y lo osado de la propuesta, convierten a "La butaca" en una postura diferente y extremadamente sensual.

De pie

La caretilla:
Al borde de la cama y con los antebrazos apoyados, la mujer se dispone a ser "levantada" de las piernas por el hombre, quien de pie detrás de ella, la penetra sosteniéndola de los muslos. El estímulo y el placer se concentran en los genitales de ambos, pero es el hombre quien lleva el ritmo atrayendo el cuerpo de ella hacia el suyo. 
La variedad de movimientos y sensaciones que permite la postura es asombrosa: circulares, ascendentes y descendentes, con las piernas de ella más cerradas o bien abiertas.
La sorpresa:
Esta postura es ideal para los amantes del sexo más salvaje y primitivo. El hombre, de pie, toma a la mujer por detrás y la penetra tomándola de la cintura. Ella, relaja todo su cuerpo conforme la gravedad hasta apoyar sus manos en el piso. El hombre "sorprende" a la mujer por detrás y marca la cadencia del coito. Para ella, el placer se concentra en el ángulo de abertura de la vagina que, al ser limitado, provoca una sensación de estrechez muy placentera para muchas mujeres. 
Para él, la sensación más poderosa se expande desde el glande, que entra y sale de la abertura vaginal a su antojo y acaricia el clítoris en las salidas más audaces. Además, el campo visual del hombre abarca el ano, los glúteos y la espalda, zonas altamente erógenas para muchos. La dominación que él ejerce y la relajación total de ella pueden favorecer el jugueteo del hombre con el ano de ella: introducir un dedo durante el coito puede ser enormemente excitante. 
El abrazo total:
La pareja está de pie, desnuda y enfrentada. Ella trepa a su compañero por los hombros y abraza su cuerpo con las piernas. El toma a la mujer de los glúteos y la atrae a su cuerpo para penetrarla. El abrazo total es parte de un sexo pasional y creativo, donde el contacto corporal es muy completo. El ritmo del coito puede ser de dos maneras: de arriba hacia abajo o de atrás para adelante, dependiendo de la intensidad de placer que ambos experimenten con cada opción. 


Ella encima

El sometido:
El hombre se acuesta cómodamente entregando su placer a la voluntad de su compañera. Aprovechar este juego de sometimiento masculino puede ser un estimulante total para ambos: el encuentro puede empezar con caricias y besos de ella a él, que permanece siempre en la misma posición, para terminar en la penetración profunda que permite la posición, donde ella se coloca de espaldas y controla los movimientos ayudándose de los brazos. 
Muy erótico para el hombre resulta que ella asome su rostro por sobre su hombro. Además, el hombre tiene un fácil acceso al ano y los glúteos de su compañera, quien puede disminuir la velocidad de los movimientos para disfrutar del estímulo anal o de que su pareja toque sus pechos. 
Variante de "Cara a cara:
Esta postura clásica también se realiza con la mujer en la posición dominante, lo que resulta muy excitante para muchos ya que modifica sustancialmente lo tradicional en la "Cara a cara" que es el hombre sobre la mujer. De esta forma ella puede frotar su clítoris en el vientre de su compañero con más facilidad y según su antojo. 
Es ideal para las mujeres a las que les cuesta llegar al orgasmo y necesitan una estimulación muy directa del clítoris y los labios vaginales. Además el hombre puede tocar impunemente los glúteos de su compañera, meter sus dedos en el ano de ella y atraerla hacia su cuerpo con fuerza tomándola de las nalgas. 
Variante de "El sometido":
Otra forma de probar esta postura es que la mujer extienda su cuerpo hacia atrás, apoye sus brazos en los de su compañero y extienda sus piernas hacia adelante. De esta manera, el hombre podrá llegar a sus pechos con facilidad y la mujer podrá apoyar sus glúteos en el vientre de su compañero y realizar movimientos circulares. 
El pene no puede penetrar tanto en la vagina, lo cual puede ser sumamente excitante para ambos. 
Variante de "La difusión":
Si el hombre se relaja y apoya todo su cuerpo y la mujer se incorpora levemente, la fusión adquiere una variante donde la penetración es más profunda. El ritmo lo sigue llevando ella y el movimiento que sale con más facilidad es el arriba-abajo que la mujer debe realizar sobre su compañero. 
Las manos de ella pueden tocar el pecho de él o tomar su pene como si lo masturbara para aumentar el placer de ambos. 
 

El encima

El arco:
Variante del "Cara a cara", el arco es una posición que, a través de una pequeña variante, modifica las sensaciones al extremo. La mujer permanece acostada boca arriba con las piernas abiertas y flexionadas, apoyando sus brazos detrás de los hombros. Cuando su compañero esté listo para penetrarla, eleva sus caderas y se posa sobre las piernas flexionadas del compañero. 
El placer que ella recibe se centra en la penetración profunda y en la particularidad de sentir toda la zona vaginal y abdominal envuelta de la piel del hombre. El cansancio que se experimenta al mantener la posición se ve recompensado con la potencia del orgasmo que puede provocar. 
Las aspas del molino:
Boca arriba, la mujer se tiende con las piernas abiertas a recibir a su compañero que, en esta posición, la penetra de frente a las piernas de ella. La diferencia de sensaciones es notable en este tipo de penetración: el clítoris y los labios vaginales están en pleno contacto con la pelvis y los alrededores del pene del compañero y la penetración más accesible es a través de movimientos circulares.
El hecho de no poder verse cara a cara le da un encanto especial a la postura. La novedad de las caricias sorprende gratamente: la mujer puede acariciar las nalgas de su compañero, clavar suavemente sus uñas en la parte posterior a las rodillas, asir los testículos de su compañero. El hombre; chupar los pies de ella, morder sus dedos, acercar su mano a los genitales de ambos que se están fundiendo y tomar su pene para penetrarla mejor. 
La profunda:
Esta es una posición de penetración total, de allí su nombre. Con las piernas elevadas y abiertas, ella aguarda a que su compañero introduzca el pene en su vagina para calzar sus piernas en los hombros de él, que apoyará sus manos para regular el movimiento. 
A muchas mujeres puede parecerles complicada, incómoda o dolorosa la visualización de esta postura, pero vale la pena probarla porque ofrece la penetración absoluta y un contacto genital único: los testículos se posan suavemente entre los glúteos y el clítoris se encuentra presionado por la abertura de las piernas. La dificultad para besarse y la distancia de los rostros pueden ser ampliamente excitantes para ambos. 
La catapulta:
Elevar las caderas, en el caso de las mujeres, es una valiosa fuente de placer, ya que pone en contacto con el cuerpo del hombre áreas de su cuerpo que, en posiciones más tradicionales, no se tocan. En este caso, el hombre se arrodilla y recibe la vagina de su compañera dejando que ella apoye los glúteos en sus muslos. La mujer puede extender sus piernas en el torso del varón o flexionarlas apoyando las plantas de los pies en su pecho. 
El hombre tiene fácil llegada al clítoris, por lo que puede estimular la zona con las manos y mirar la vagina en primer plano. El ritmo lo marcan juntos, acorde al deseo de ambos y a la flexibilidad de la mujer. 
El espejo del placer:
Ella se acuesta de espaldas, boca arriba. Levanta sus piernas y deja que él las sostenga arrodillado al final de su cuerpo y apoyando el otro brazo en el piso. El hombre penetra, domina y posee el control. La postura permite variar el sentido de la penetración y la apertura de las piernas. Los rostros no pueden acercarse y las manos poco pueden hacer en esta posición, lo cual genera una ansiedad sumamente excitante: ambos cuerpos corren juntos la carrera para llegar al orgasmo y reflejan en el otro los más variados gestos de placer y lujuria.
 

Por detrás

Furor salvaje:
También conocida como "perrito", esta posición es apasionada y salvaje. Ambos en cuatro patas, concentra una cantidad de ventajas que pocas posturas tienen: la comodidad del hombre para tocar el clítoris o el ano de su compañera, la variedad de movimientos que permite, la posibilidad de que la mujer tome con una mano los testículos del hombre y la facilidad para intercalar sexo anal y vaginal. 
Además, la posición permite al pene "atraparse" entre los glúteos, lo cual suele ser muy excitante para el hombre. En pocas palabras, el encuentro sexual que incluye esta postura suele ser salvaje y hacer furor entre sus protagonistas. 
El tornillo:
Nada más recomendable para una mujer con dificultades para llegar al orgasmo que las posturas que presionan el clítoris mientras la vagina es penetrada. En "El tornillo" esto se cumple a rajatabla. Ella se acuesta en el borde de la cama y tiende sus piernas flexionadas a un costado de su cuerpo (cada mujer sabrá cuál de los dos lados le resulta más confortable). 
Esto permite mantener el clítoris atrapado entre sus mejores aliados para llegar al preciado orgasmo: los labios vaginales. La mujer puede contraer y relajar toda la zona, mientras él la penetra arrodillado frente a ella y tocando sus pechos. 
Variante de "La doma":
La mujer también puede "domar" a su potro colocándose de espaldas a él y marcando el ritmo apoyando sus pies en el piso. Él, a su vez, puede tocar sus pechos, besar su cuello y tirar del cabello de su compañera mientras ella se mueve. El ángulo de visión que ofrece esta variante es uno de los más excitantes para el hombre, ya que permite ver en primer plano cada embestida que realiza su compañera.

De lado

El molde:
Con las piernas juntas y recogidas (para que presionen bien al pene), la mujer se tiende de costado y relaja su cabeza hacia atr ás mientras él la penetra, ya sea por la vagina o por el ano (excelente posición para sexo anal) Los movimientos deben ser suaves y coordinados y la penetración lenta y profunda: ambos cuerpos se amoldan como dos piezas perfectas de un rompecabezas...
"El molde" es ideal para mujeres que tienen problemas en alcanzar el orgasmo y/o gustan de causar la fricción del clítoris durante el coito: las piernas juntas logran este efecto tan placentero. 
La libelula:
Ambos tendidos de costado, en un lugar cómodo y flexible, como la cama. Ella de espaldas a él, los cuerpos amoldados... En un alarde de destreza, la mujer pasa su pierna externa flexionada abriendo la puerta al placer: el hombre la penetra haciendo palanca con la pierna de ella, que se apoya en la cadera de él. 
La penetración llega hasta la mitad del camino, por lo que el goce viene de la mano del deseo de que se haga profunda y estalle en el orgasmo más excitante.
La somnolienta:
La mujer se tiende de costado y el hombre se ubica en su espalda para penetrarla. Ella estira una pierna hacia atr ás y la enrosca en la cintura de él. Ideal para hombres dotados y mujeres flexibles, "la somnolienta" cumple varios anhelos de las mentes fantasiosas: en primer lugar, que ella esté de espaldas a él, y al mismo tiempo acceda a su rostro y cuello. 
Además, que él tenga cómodo acceso al clítoris y los pechos de su compañera. La apertura de la pierna posterior de ella para recibir al pene y el abrazo de esa misma pierna alrededor del compañero es quizás lo más sexy de esta postura ::
 

  Las zonas erógenas en la mujer 

A continuación te indicamos las zonas erogenas por excelencia  en el cuerpo de la mujer (exceptuando las ya típicas  que te imaginás) ¿Por qué? Para intentar poner nuestro granito de arena desde aquí y quitar esa típica etiqueta de "sólo piensan en la penetración" al sexo masculino.  Tenés que saber que el cuerpo de una mujer (a parte de ser espectacular), está repleto de zonas erógenas que permitirán provocar placer (y también relajación en algunos ejercicios) a tu pareja, con sólo utilizar las manos, los labios o por qué no, la lengua y los dientes.

Orejas

Acercárte a ella y décile lo que sientes en ese momento, seguro que le encantará.  Luego tomá su lóbulo con la boca y con tus labios, deslízate por toda su oreja.  También puedes mordisquear suavemente los lóbulos (¡Suave!...).  ¿Consejo? Antes de nada, separá con tus manos el pelo de ella, lejos de su oreja.

Pies

Ideal esta parte tanto si quieres conseguir relajarla y que descanse después de un día agotador, como para también juego previo al acto.  Sería ideal aplicar en tus manos aceite o cualquier otra loción corporal y empezar simplemente con frotarlos suavemente por todo el pie.  Luego nos centraremos en los dedos para terminar progresivamente en el talón.  Tómate tu tiempo.  Para finalizar, estaría bien que con tu dedo pulgar presionases describiendo círculitos en la base de cada de dedo, tranquilamente, esto les relajará y quitará tensiones por todo el caminar del día.

Tobillos

Colócalos en tus hombros y frótalos con masajes fuertes. Acaricia y estaría genial que fueras describiendo pequeños círculos con tus dedos para agregar más erotismo ¿Por qué no?. Termina besándolos, de un lado al otro, todo contacto es poco entre ambos.

Detrás de las rodillas

¿Te imaginabas esta parte? Pues sí, también muy sensible, donde discurren importantes vasos de la extremidad inferior.  
El truco en esta zona es acariciarla y besarla muy muy suavemente, es sensible a los toques suaves pero nada agradecida con las caricias fuertes.

Muslos

Una de las partes más espectaculares de nuestra pareja y a la vez más sensual.  Tómate unos minutos para acariciar la parte interior y exterior de ellos, con los dedos y los labios (pero no con mordiscos).  Mantente lejos de la vagina (sé que es irresistible, pero hacednos caso!jeje) y después de un tiempo, pasa la lengua suavemente por el área ubicada al lado de los labios mayores de la vagina (¡sin tocarla!), así aumentarás la excitación de tu chica y seguirás estimulando una zona muy sensible de ella.

Abdomen

Esta es la zona "te toco, pero no te toco". Pon tu cabeza frente a ambos lados de la cintura de ella y emitiendo suaves y casi imperceptibles expiraciones de aire, comienza a recorrer el abdomen de lado a lado.  Se trata de jugar con eso de "¿Dónde te voy a besar?", de que te sienta que estás ahí, pero no saber exactamente donde voy a tocarte.  Finalmente, termina besando la piel suavemente y pasando la lengua alrededor de su ombligo.


Espalda

¿A qué mujer no le gusta que le acaricien y masajeen la espalda?  Ya saben chicos, parte importante esta.  Colocála boca abajo, y empezá a lamerle y besarle suavemente la espalda, comenzando por ejemplo en la nuca y finalizando en la entrada de los glúteos, con un orden.  Aquí el secreto está en que los besos, lamidas y caricias sean lentas y suaves, apenas rozando la piel y cómo no, sin escatimar en tiempo, que lo disfrute al máximo.

Manos y muñecas

Con las palmas de ella hacia arriba, usá tus dos pulgares para frotárselas suavemente, y utiliza el resto de tus dedos para frotar simultáneamente el otro lado de la mano.  Ir hacia abajo con cada dedo hasta que haya logrado frotar la mano entera.  ¿Algo atrevido? Poné el dedo corazón de ella en tu boca, y chúpalo suavemente....¿Cosquillas? 
Nuevamente, con las palmas de tu chica hacia arriba, tocá sus muñecas con las puntas de tus dedos, así como también en los antebrazos.  Deslizá tus dedos de forma casi imperceptible sobre su piel, de arriba abajo. 

Cuello

Tanto con las manos o la boca, a la mayoría de las mujeres les encantará que les apartes el cabello lejos de la nuca, para acariciar esta zona suavemente, besarla, lamerla y mordisquearla levemente.  A cada chica le gusta de una u otra forma, experimentá con diferentes técnicas de beso, diferentes presiones y fijate en su reacción, terminarás descubriendo cómo le gusta.

Cabeza

Otra de las zonas con las que puedes recrearte para que ella, sin darse cuenta, caiga en un estado de relajación que seguro te agradecerá.  Con las puntas de tus dedos, ponlas como si quisieras agarrarle su cabeza desde la coronilla, y suavemente comienza a introducirlas entre su pelo.  Una y otra vez, incluso describiendo pequeños movimientos con tus dedos.  Un consejito, tampoco escatimes en tiempo en esta zona, descansa la cabeza de ella en tu pecho, y al hacer esto fíjate también si tiene una reacción relajada y positiva ::

 

  Las zonas erógenas en el hombre 

No se necesitas ser muy perceptivo para darte cuenta que hay una zona del cuerpo de los hombres que cuando la tocas, bueno… todo se enciende en él.
Pero obviamente no es la única área de su cuerpo que es receptiva y delicada. Muchas veces hasta ellos mismos desconocen el placer que pueden sentir en ciertos lugares y por las razones que sean, es momento de que ellos también se lleven una buena ronda de caricias en pareja.

Orejas

A muchos hombres les gusta que les acaricien las orejas. Este lugar es a menudo olvidado, pero al acariciarlo podés calmarlo o excitarlo. Simplemente colocá tu pulgar y dedo índice en el lugar donde el lóbulo de su oreja conecta con el cuello. Luego mueve hacia abajo delicadamente y deja que tus dedos se deslicen del lóbulo, regresa al punto de partida y repite.

Pies

Una correcta estimulación de ellos puede poner a tope a tu chico Tomá un poco de crema para pies y dale un masaje. De acuerdo a la antigua práctica de la reflexología, los talones son el punto donde se cree que al tocar puede disparar el deseo sexual. Tocarlos, rozarlos con tus labios, lamer dedo por dedo o hasta suaves mordiscos puede ser muy erótico para él.

Detrás de las rodillas

Es un lugar donde se sienten cosquillas, pero en el calor del momento, la parte de atrás de las rodillas también puede ser un punto de placer. La piel de esa área es más suave y delicada. A muchos hombres les encanta ser acariciados y besados ahí.
Hasta la más ligera caricia puede encender una fiesta en su cuerpo, porque como el orgasmo es la acumulación y liberación de la tensión sexual, entre más tensión acumule en el cuerpo, más increíble y placentera será la liberación.

Vientre bajo

Comienza a la altura de su ombligo y de ahí baja las caricias. El área abdominal que está entre el ombligo y la pelvis es el lugar perfecto para tocar. Como el flujo sanguíneo va hacia la pelvis y la tensión sexual se junta, no cabe duda que es un área para estimular.
¿Algo más juguetón? Da pequeños besos justo por encima de los huesos de su cadera, esos que sobresalen cuando una persona esta acostada

Muslos internos

Piensa en esta parte de sus muslos como la envoltura del regalo. Cuando acaricies esta zona tu chico se pondrá en el mood muy rápido. Lentamente mueve las yemas de los dedos de arriba hacia abajo en el área interna del muslo.
Provócalo siguiendo el contorno entre sus muslos hacia abajo y luego regresando tu dedo índice y medio tocando “sin querer” en medio.

Gluteos

La línea del centro de su trasero, junto con el pliegue donde cada glúteo se une con el muslo, más el pliegue del interior de sus muslos, forman una “X”. Esta zona es muy excitante porque abarca la zona del ano, el perineo y los testículos, sin tocarlos de forma directa.


Pecho

Mueve tu dedo como una serpiente sobre su pecho (donde forma la W), creando un camino de placer. Con la punta de tu dedo en la esquina superior de uno de sus pechos y desliza hacia abajo a lo largo del pectoral; zigzaguea al otro lado hasta formar la “W” y a la inversa.

Axilas

La parte interna de los brazos es sumamente sensible en hombres y mujeres. Besar las axilas es sumamente erótico. A menos que haya un olor muy desagradable, evita hacerlo, pero no tengas miedo de recibir todas las feromonas que los hombres exudan por allí.

Cuello

Puedes utilizar las yemas de tus dedos para acariciar gentilmente su cuello y clavícula para aumentar la excitación. Pero para mejores resultados mezcla un poco las cosas. Piensa en estimular dos áreas al mismo tiempo: masajea su cuello con una mano, mientras que besas el lóbulo y acaricias con la otra mano su pecho, llevándola hacia abajo.

Cuero cabelludo

Puede que no parezca un lugar muy sexual, pero definitivamente debes considerarlo, piensa en el cuerpo de los hombres como un paisaje totalmente erógeno. Después de todo, la cabeza está llena de términos nerviosos y al darle un ligero masaje en la cabeza, puedes disparar las hormonas buenas.
Acariciando su cabello obtendrás la dosis de dopamina y serotonina que necesitas ::

 

  Cunnilingus y fellatio 

El cunnilingus es el nombre que recibe la práctica de sexo oral que el hombre brinda a la mujer. Su nombre deriva de “cunnus” (vulva) y “lingere” (lamer). La gran mayoría de las mujeres disfrutan ampliamente del sexo oral o cunnilingus. Pueden generarse los más hermosos , largos y recurrentes orgasmos si se realiza esta práctica con habilidad. Ningún hombre o mujer lesbiana nace sabiendo impartir un buen sexo oral a una mujer, y además la técnica y modalidad cambia cuando cambia la destinataria
Este delicado arte debe aprenderse, practicarse y amoldarse al gusto y sensibilidad personal de cada mujer…
Si la mujer nunca ha recibido sexo oral debes tratarla con mayor delicadeza, puede que piense (nos han educado así) que los aromas corporales naturales son desagradables. Es conveniente que sea una práctica absolutamente higiénica, para lo cual ella deberá tomar una ducha previa que le brinde la tranquilidad necesaria llegada la situación. Actúa lentamente y aproxímate al clítoris sin tocarlo, puede ser muy sensible o nada, primero exítala a ella, cuando la sangre llene su zona vaginal el clítoris estará preparado para recibirte como una flor abierta a tu lengua.
Sus movimientos serán indicadores de su placer, no temas preguntar, debes ser guiado por ella que es la única que sabe cómo y dónde…
La mujer puede disfrutar cuando metes tu lengua en su vagina y estimulas sus paredes vaginales. Quizá no puedas insertar tu lengua muy profundo, pero usualmente los tejidos más sensibles están cerca de la entrada.
Prueba también, de penetrarla con los dedos en la vagina y el ano mientras trabajas el clítoris, primero lentamente y luego, guiándote por sus movimientos, acelera la operación hasta el frenesí… 
 Puedes también incluir el uso de penes sustitutos (dildos), vibradores, y enchufes anales (butt plugs). La mujer puede disfrutar hasta llegar al éxtasisi si es dilatada o penetrada mientras es estimulada oralmente. Un vibrador puede hacer posible el orgasmo durante el cunnilingus cuando no lo logras de otro modo.
Atrévete a realizarlo, puedes resultar adicto a él. Atrévete a recibirlo, si no creías en
el paraíso… cambiarás de idea.

La felatio o felación (del latín fellatio, de fellare, 'chupar') o coito per os (por boca) es una práctica de sexo oral que consiste en chupar, lamer, usar la lengua para generar movimientos circulares en el glande y estimular el pene con la boca y con los labios.
Algunos expertos dicen que es una masturbación que se realiza con la boca. Lo importante es dejar atrás algunos prejuicios y entender por qué ellos disfrutan tanto del sexo oral.
Algunos consejos útiles para conocer más esta práctica, y poder así hacer que su pareja disfrute más y disfrutar ellas (o ellos) también:
- Siempre existe el miedo a lo antihigiénico, bacterias y/o olores indeseables. En primer lugar debes saber que un pene limpio tiene muchas menos bacterias que el interior de la boca. Busca la forma de incluir la higiene en el acto sexual, esto será doblemente efectivo, eliminaras el olor al mismo tiempo que practicas el juego previo a la felación.
- Para empezar, hay que ponerse de rodillas en el suelo entre las piernas del caballero; además de dar más morbo, esta postura es ideal para dominar toda la entrepierna y poder estimular zonas como el ano o el perineo. También es perfecta si la felación se hace con más de una boca.
-Antes de empezar a chupar, conviene "torturar" un poco al hombre, hacerse de rogar para aumentar el morbo, rozándolo apenas con nariz, lengua o labios, suavemente, mirando a la cara del dueño del falo.
-Lame desde la base del pene hasta el glande, primero con la punta de la lengua y luego pasando la lengua entera. Humedece bien el falo y luego mastúrbalo con la mano bien empapada en saliva o lubricante.
-Mientras chupas, no dejes las manos tontas, úsalas para acariciar los muslos o estimular el perineo, el ano y los testículos.
-Sigue lamiendo de abajo a arriba y desde arriba hacia abajo, pero detente en el glande y pon la lengua sobre el orificio de la uretra, estimulándolo bien.
-Agarra de nuevo el mango peneal y lame el glande como si fuera un helado. Si ya sale líquido lubricante, absórbelo y extiéndelo por tu lengua sin dejar de mirar fijamente la cara y los ojos del propietario del pene.
-Si vas a poner un condón, ahora es el momento, a ser posible con la boca. Si la pareja es de confianza, es más placentero chupar sin preservativo, pero si no conoces bien a ese hombre ni a su pene, es recomendable usar protección para no contraer enfermedades de transmisión sexual como el Virus del Papiloma Humano que, según un reciente estudio sueco, aumenta considerablemente el riesgo de cáncer de boca.
-Se acabaron las tonterías. Llega la hora de ponerse a "mamar" en serio, tragando el pene entero. Si respiras por la nariz no te ahogarás y, si colocas el cuello de forma adecuada, el pene entrará entero hasta tu garganta caliente. Para las mujeres suele ser más fácil ya que, por regla general, poseen cuerpos más dúctiles y flexibles.
-Quédate un buen rato con el pene dentro de la boca, disfrutando de él, notando cómo crece en tu interior. Puedes hacer "mmmm" para demostrar tu placer y excitar más al dueño del cetro.
-Después vuelve a bajar y a subir, estableciendo un ritmo de mete-saca parecido al del coito vaginal o anal, subiendo y bajando la cabeza; él seguro que se acoplará al ritmo con los movimientos de su pelvis.
-Ano, perineo y testículos son tan importantes para maximizar la erección como el propio pene. Si no te importa y te gusta, lámelos también. Si no, sigue concentrad@ en el pene.
-Si el pene es muy grande o tu boca muy pequeña y tienes problemas para tragar, masturba con la mano mientras chupas: es un viejo truco para que, psicológicamente, parezca que te tragas todo, pero en realidad sólo te comes lo que quieres.
-Si al cabo de un tiempo el hombre no eyacula, esto significa que el pene se ha "acostumbrado" y necesita algo nuevo, así que sácala, agarra los testiculos con una mano y el pene con la otra y míralos bien, con lujuria; luego aprieta la base y, cuando maximices la erección, sigue chupando y lame y relame y retuerce la lengua y traga y haz todos los movimientos que sepas o que tu musculatura lingual soporte.
-El hombre no aguantará mucho más, lo ves en su cara. Llega el  glorioso momento de la eyaculación, donde se medirá el valor de tu trabajo bucal: si todo ha ido bien, un generoso chorro de esperma caliente saldrá de su pene. Así que vete pensando qué demonios vas a hacer con él.
-Si has decidido tragarlo, retrocede un poco para no atragantarte, recibe los chorros en la boca y luego trágalos. Si no, puedes sacarla y dejar que la eyaculación salte sobre tu cara, o bien echártela en el pecho, en el vientre, en los pies o en cualquier otra parte del cuerpo ::
 

  La comida y el sexo

Muchos de nosotros no nos damos cuenta de la naturaleza sexual de los alimentos. Los alimentos y el sexo van íntimamente unidos a lo largo de la toda la historia de la humanidad. El viejo dicho “el camino al corazón de un hombre es a través de su estómago” puede tener algo de verdad…
Si te paras a pensar te darás cuenta de que la mayoría de las primeras citas se realizan alrededor de una romántica mesa preparada para una estupenda cena. Una cena cuidadosamente preparada puede ser el primer plato de una noche muy pasional.
Muchos alimentos se han considerado siempre como afrodisíacos. El término deriva de la diosa griega Afrodita (Venus para los romanos), quien está relacionada con el amor, la fecundidad y la energía primaveral.
Los afrodisíacos son alimentos, bebidas, medicamentos, perfumes, etc. que puede despertar o estimular el deseo sexual.
Varios expertos consideran, tras realizar diferentes experimentos, que las pequeñas cantidades de algunos de los alimentos conocidos como afrodisíacos no presentan ninguna propiedad especial. Algunos creen que el mejor afrodisíaco para el ser humano es la mente, herramienta que sin duda puede generar el mejor placer sexual; sin embargo, no todos se conforman con tales afirmaciones y prefieren estimular sus sentidos (vista, tacto, olfato y oído) con alimentos que “tienen” propiedades capaces de incrementar la libido y a la vez servir de juego erótico.

Lo que sí se sabe es que muchos de los alimentos e ingredientes que son considerados afrodisíacos son ricos en vitaminas y minerales. Estos pueden aumentar la salud en general por lo tanto también mejoran las funciones sexuales.

Éstos son algunos de los alimentos que se consideran afrodisíacos:
Moluscos, peces, hierbas aromáticas, frutas, tubérculos, nueces, almendras, apio, zanahorias, pepinos, cebollas, espárragos y dulces, forman parte de la extensa lista de alimentos afrodisíacos que durante centenares de años, han fungido como alimentos afrodisíacos.
A continuación algunas recetas qué encenderan esas noches de pasión:

Recetas:

Berenjenas rellenas al horno:

  • 4 berenjenas redondas
  • 2 cebolla(s)
  • 7 dientes ajo
  • 3 tomates
  • 2 taza(s) aceite
  • Perejil picado
  • Sal
  • Pimienta
Lavar bien las berenjenas y quitarles la parte verde. Tajarlas con un cuchillo a lo largo en tres partes. Salarlas. Echar 1 1/2 taza de aceite al sartén y freír las berenjenas por todas partes. Sacarlas y colocarlas en una fuente para horno. 
Verter en la sartén el resto de aceite. Pelar las cebollas y cortarlas en rodajas grandes. Pelar los ajos y cortar cada diente en tres o cuatro partes. Echar el ajo y las cebollas a la sartén y freírlos. Una vez transparentes añadir los tomates pelados y molidos, el perejil, sal y pimienta a gusto. 
Dejar los ingredientes cocer juntos por un momento y apenas se haya consumido el agua rellenar las berenjenas por las tajadas. Colocar en la fuente el resto del contenido de la sartén y agregar 1 1/2 taza de agua. Dejar en el horno por una hora aproximadamente.

Ensalada de apio y nuez

  • 1 Apio
  • 8 Champignones crudos
  • 4 Nueces
  • 1 Ají rojo
  • 1 Cebolla picada fina
  • Aceite de oliva extra virgen
  • Jugo de 1/2 limón
  • Salsa de soja
  • Jengibre rallado
Cortar en trozos pequeños el apio y el ají y los champignones prepararlos en láminas. Triturar bien las nueces y mezclarlo todo con gotas de limón. Cubrir con las nueces, rociando como una lluvia sobre la ensalada. 
Colocar todo en una fuente junto con la cebolla. Agregar el aceite mezclado con el limón, la salsa y el jengibre (como en una vinagreta) y rociar sobre la ensalada.

Pimientos rellenos

  • 4 pimientos amarillos
  • 150 g de carne picada
  • 1 cebolla
  • 1 ramita de romero
  • 1 manojo de perejil
  • 1 berenjena
  • 50 g de miga de pan
  • 20 g manteca
  • 2 cdas de pan rallado
  • queso parmesano rallado
  • aceite de oliva
Envolver los pimientos y la berenjena partida en dos en papel aluminio y hornearlos a 180º. Dejar los pimientos en el horno 30 minutos, y la berenjena 45 minutos. Mientras, pelar y picar la cebolla. 
Pelar los pimientos, cortar la parte inferior y vaciarlos de sus membranas blancas y semillas. 
Picar la pulpa de la berenjena y reservar. Por otro lado, poner a remojar la miga de pan en un poquito de agua. 
Rehogar durante 5 minutos cebolla picada en la manteca con las hojas de romero. 
Mezclar la carne picada, la cebolla con las hojas de romero, el perejil picado, la miga de pan escurrida, sal, pimienta del molino y la carne de berenjena. 
Rellenar los pimientos con esta preparación, espolvorear el parmesano rallado, rociar con aceite de oliva y regresar al horno a 150º C por 30 minutos.

Almejas al perejil

  • 1 kilo de almejas
  • 4 cdas de aceite
  • 1/2 cda de harina
  • 1 taza de caldo de carne
  • 3 dientes de ajo
  • Perejil picado
  • Agua necesaria
  • Sal a gusto
Lavar bien y escobillar las almejas para dejar luego en agua con sal a lo menos 3 horas para que suelten la arena, y, seguidamente, hervirlas en agua caliente, y disponer al fuego en una olla los ajos bien picados y echar las almejas junto con el perejil picado, removiendo con una cuchara de madera, y cuando esté rehogado, añadir la harina, el caldo de carne y dejar cocinar unos 10 minutos ::
 

  Fetichismo 


No es lo mismo excitarse con un zapato que con una mujer en zapatos”. 
Alex Comfort, sexólogo.

Fetichismo (del latínfacticius, ‘artificial’, y del portugués feitiço, ‘magia’, ‘manía’; del francés fétiche) es una parafilia que consiste en la excitación erótica o la facilitación y el logro del orgasmoa través de un talismán u objeto fetiche, sustancia o parte del cuerpo en particular. El fetichismo sexual se considera una práctica inofensiva, salvo en el caso de que provoque malestar clínicamente significativo o problemas a la persona que lo padece o a terceros, pudiendo en este caso llegar a considerarse un trastorno patológico propiamente dicho.
Los aparatos fabricados con el objetivo de la estimulación o para el juego sexual no se consideran fetiches.

En el área sexual el fetiche es algo que se necesita del comañero para alcanzar el goce sexual y nos habla de la vinculación erótica con un objeto inanimado o una parte del ser amado: pies, zapatos, ropa interior masculi, medias, ligas, pieles, cuero, mechones de cabello, etc.
El fetichismo es más común en hombres que en mujeres, pero estás últimas también tienen sus objetos de adoración. Algo de fetichistas tienen todos los hombres cuando las prefieren de melenas rubias, pelirrojas o morochas; o adoran las botas de cuero o zapatos con taco aguja, o piden el uso de portaligas o determinado corpiño... ¿por qué? Porque a todas esas características ellos les atribuyen la posibilidad del placer. Esto tiene que ver con una cultura que parcializa el cuerpo femenino, confundiendo la parte con el todo: “si tiene una buena cola, será más ardiente”; “si posee mucho de “lolas” me brindará, seguro, más felicidad en la cama”, piensan ellos.

Los fetiches sexuales más comunes

Lencería
Es el fetiche más popular y está relacionado directamente con el sexo. El fetiche con la lencería puede consistir en desear oler, tocar o ver a determinada persona con ropa interior, cómo asi también desear lencería de derminado tipo de tela, cuero, vinilo, latex y determinado color.


"... el fetiche suele aparecer entre la infancia o adolescencia, a causa de la experimentación juvenil: si un chico, al descubrir su sexualidad, asocia el placer con algún objeto, éste se volvería parte sus de sus prácticas sexuales cuando crezca"
Dra. Shauna Darcangelo, del Patton State Hospital, en California

Pies y zapatos
Son otro de los fetiches que más aceptación popular tienen entre los hombres, principalmente. Se dice erroneamente fetichismo ya que cuando la fijación erótica se proyecta sobre partes del cuerpo humano se trata de parcialismo, ya que el placer sexual se obtiene por la reducción de todo el cuerpo a una de sus partes (a diferencia de lo que ocurre con el fetichismo, donde el placer se obtiene fuera del cuerpo). De acuerdo con esta definición entonces, fetichismo y parcialismo son dos clases diferentes de parafilia y deben recibir un tratamiento diferenciado por parte de la psicología y la sexología.
Una hipótesis freudiana es que, en muchas culturas, la experiencia del infante con su madre puede involucrar adoración por su pie. Si esto deja una huella en la conducta sexual durante este período puede llegar a transformar el pie en el primer objeto de excitación sexual. Los tacones y los pies de la mujer, así como las medias tienen en este caso una connotación erótica.


Disfraces, cuero y latex, cadenas, tachas.
Los fetiches relacionados con estos elementos van asociados a un juego de rol en el que uno de los miembros de la pareja es la autoridad y el otro el dominado. Por ejemplo médico – enfermera; enfermera - paciente; criminal – mujer policía; maestro – alumna; amo - mascota, etc. Podemos mencionar elementos "fetiches" que se usan dentro de esta categoria como esposas, cadenas inmovilizadoras, látigos, fustas, etc.


Lluvia dorada:
Consiste en orinar y ser orinados por las parejas durante el sexo. El Dr. Stephen Hucker, de la Universidad de Toronto, en Canadá, explica: "Este fetiche incluiría prácticas como ser orinado u orinar a la pareja, beber orina, mirar orinar a otros u orinarse a sí mismo; además, conlleva un trasfondo de humillación, por lo que suele ser común en el sadomasoquismo".



Fetichismo Gay

Entre los hombres gays es muy común el fetichismo de distintos elementos, como el cuero, el latex, las cadenas, como partes del cuerpo como los pies, puños, etc.
Como se dijo anteriormente el tema del latex o cuero y los disfraces hechos de estos elementos (como los de policía), tienen que ver con el tema del juego de roles de autoridad, el que tiene el poder y el dominado, el activo y el pasivo. En el mercado de la pornografía gay es muy común ver esta categoría representada por el Hardcore (sexo duro entre hombres) donde se usan estos elementos: sobre todo suspensores, esposas, cadenas, grandes dildos, latigos, etc.
En el ámbito gay, el fetiche leather (cuero) comprende prácticas e indumentos que se organizan con un fin sexual, principalmente para la práctica de otros fetiches como el sadomasoquismo o el bondage. El gusto por el leather también suele asociarse con la subcultura de los ‘osos’, hombres grandes y peludos que abogan por un retorno a la masculinidad del hombre básico, que en nada se parece a la estética delgada y lampiña imperante en la moda.


Con respecto al fetichismo gay de pies una explicación del neurólogo Profesor Vilayanur S. Ramachandran enfatiza el hecho de que el pie y los genitales ocupan areas contiguas en él córtex somático-sensorial, posiblemente habiendo enlaces entre los dos.  Otra teoría defiende que la forma del pie es visualmente similar a las curvas encontradas en el cuerpo humano.

Se ha propuesto también que tras el fetichismo del pie podría subyacer la idea de que estos están normalmente escondidos, al igual que los genitales masculinos. La exposición de los pies podría hipotéticamente producir un sentimiento de placer.
Recordemos que para Sigmund Freud, el padre del Psicoanálisis, la preferencia fetichista por un pie se deriva de la sexualidad infantil: el pie reemplaza al pene que la mujer no posee, y, nos agrega, que en muchos casos podía demostrarse que la necesidad imperiosa de ver los genitales de la madre, mirados desde abajo, cuando el niño es pequeño, quedó detenida en su camino por un mecanismo represivo y por eso retiene como fetiches al pie o a un zapato y en este proceso los genitales femeninos se imaginaron, de acuerdo con las expectativas del niño, como iguales a los que él posee.
Aquí Freud hace intervenir la angustia de castración del varón, temática bastante compleja dentro del psicoanálisis, pero que resumiéndola de una manera simple nos dice que el objeto elegido como fetiche es un sustituto del pene (falo) de la madre en el que el varoncito ha creído y no quiere renunciar puesto que si la mujer, su madre, está castrada, su propia posesión del pene corre peligro. De esta manera, recuperando una y otra vez el fetiche, niega su ansiedad de castración.



¿Puede el fetichismo convertirse en una obseción?

Sí. Cuando el fetichismo se acompaña de una gran carga de angustia, depresión y culpa o si genera problemas en el ambito laboral es momento de recurrir a un psicoterapeuta. 
Si no llega a ese punto, los fetiches pueden ser un juguete más de placer en el encuentro con nuestra pareja. ¡A disfrutarlo! ::

 
   
   


 


 
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